
Vuelve ‘El imperativo categórico’: precariedad, vivienda y humor negro en el Teatro de La Abadía
Encontrar un piso, encadenar trabajos y sentir que, a determinada edad, el sistema empieza directamente a dejarte fuera. No parece precisamente el punto de partida de una comedia, pero ahí está buena parte de la gracia de El imperativo categórico.
La obra escrita y dirigida por Victoria Szpunberg regresa al Teatro de La Abadía del 17 de septiembre al 4 de octubre, después de su paso por el Teatre Lliure y de una primera temporada en Madrid. Lo hace, además, convertida ya en una de las propuestas teatrales más premiadas de los últimos años: el texto le valió a Szpunberg el Premio Nacional de Literatura Dramática 2025, además del Premio Butaca y el Premio de la Crítica al mejor texto, entre otros reconocimientos.
Una profesora de Filosofía al borde del sistema

‘El imperativo categórico’.
La protagonista es Clara G., una profesora asociada de Ética que ha superado los cincuenta y atraviesa una crisis que parece empeñada en atacar todos los frentes posibles. Está recién separada, no consigue una plaza estable en la universidad y está a punto de perder su casa.
A medida que su situación se complica, también empieza a resentirse su salud: sufre desmayos, escucha ruidos persistentes y aparecen pensamientos cada vez más oscuros y paranoicos. Una mujer que siempre ha seguido las reglas descubre de repente que cumplirlas no garantiza demasiado.
Szpunberg construye desde ahí un retrato de problemas bastante reconocibles fuera del teatro: la precariedad laboral en la universidad, la crisis de la vivienda, la desigualdad de género, la soledad y la invisibilización de las mujeres de mediana edad.
La propia dramaturga ha explicado que parte de la obra nació mientras buscaba piso y comprobaba en primera persona la situación del mercado inmobiliario. A esa experiencia sumó su investigación sobre las condiciones laborales de los profesores universitarios asociados.
Kant, Kafka y un cuchillo de cocina
El título no está ahí únicamente para obligarnos a recordar las clases de Filosofía del instituto. El concepto de imperativo categórico de Immanuel Kant atraviesa una obra que se pregunta qué ocurre con nuestras normas morales cuando vivir de acuerdo con ellas resulta cada vez más difícil.
Junto a Kant aparecen también ecos de Franz Kafka y Walter Benjamin, pero no hace falta llegar al teatro con los deberes filosóficos hechos. El imperativo categórico no plantea una tesis académica, sino que utiliza esas referencias para llevar a escena una pregunta bastante más cotidiana: ¿hasta dónde somos capaces de mantener nuestra brújula ética cuando el entorno se vuelve hostil?
Nuevo reparto en su regreso a La Abadía
En esta nueva etapa, Sandra Monclús se incorpora al montaje como Clara G. y comparte escenario con Xavi Sáez, que ya formó parte de la temporada anterior.
La producción original del Teatre Lliure llega de nuevo a la Sala José Luis Alonso del Teatro de La Abadía, donde podrá verse durante algo más de dos semanas.
Además, el teatro ha programado una función accesible el 1 de octubre.
Información práctica
Autoría y dirección: Victoria Szpunberg
Intérpretes: Sandra Monclús y Xavi Sáez
Dónde: Teatro de La Abadía – Sala José Luis Alonso
Fechas: Del 17 de septiembre al 4 de octubre de 2026
Función accesible: 1 de octubre

