unminutomadrid

Artistas del Mes: 21:12 lanza ‘No será por no pedir’

Tras su estreno en exclusiva el pasado miércoles 22 de abril en el Café Berlín, 21:12 lanza en todas las plataformas su nuevo single ‘No será por no pedir’. El tema gira en torno al deseo insatisfecho de amar en un contexto donde se nos ha enseñado a entender el amor como una de las principales formas de dar sentido a la vida. ¿Qué sucede cuando esa capacidad no aparece?

Detrás de 21:12 está José Martín, artista granadino afincado en Madrid que empezó a grabar sus propias canciones con once años en su propia casa. A los dieciséis comenzó a compartir su música en YouTube, dando forma a un proyecto que ha ido creciendo entre escenarios como Hangar 48 o Sala Vesta. Su propuesta combina música, danza y lenguaje audiovisual, y ha ido encontrando espacio en playlists como “Fresh Finds España” o “¡FRESCO!”.

Volver a la raíz sin quedarse ahí

En 21:12 hay algo que remite constantemente al origen, aunque no aparezca de forma explícita. Andalucía —y en concreto Granada— no funciona tanto como referencia estética directa, sino como punto de partida. “Creo que hay un deseo colectivo de volver a la raíz”, explica. “En ese proceso de excavar, hay mucho oro que encontrar”.

Esa idea convive con una producción electrónica oscura, con guitarras y texturas distorsionadas que se alejan de cualquier lectura folclórica evidente. El cruce no es nostálgico, sino más bien una forma de sostener dos lenguajes a la vez sin que uno anule al otro.

Madrid como lugar de fricción

Si Granada aparece como base, Madrid es el lugar donde todo se pone a prueba. “Es un reto diario, pero que tiene recompensa”, resume. La ciudad exige —tiempo, dinero, energía—, «pero también hay una sensación de comunidad y familiaridad, oportunidades, oferta cultural constante, estar en el meollo».

“Es un ying-yang bastante claro”, dice. “Te quita muchas cosas, pero te da otras que compensan”. No hay épica en esa lectura, más bien una forma bastante directa de asumir lo que implica intentar sostener un proyecto artístico en una ciudad como Madrid.

Cuando la música no es suficiente

Si algo nos gusta de este proyecto es que la música no sea el fin, sino el medio. En 21:12, la parte estética y performativa se cuidan tanto como la producción musical. “Cuando pienso en 21:12 no hay solo sonidos… hay colores, atmósferas, movimiento”.

De ahí su apuesta por integrar danza, coreografía y lenguaje audiovisual en cada videoclip. No como un añadido «requerido», sino como otra capa de significado. “Contar solo con la música es contar la historia a medias”.

Esa misma lógica explica también su distancia respecto a ciertos formatos más inmediatos. “Adaptar el proyecto a los códigos de redes haría que dejase de ser 21:12”, señala. No es tanto una postura crítica como una cuestión de coherencia interna.

Una forma de estar en la música

Más allá del proyecto, 21:12 deja entrever un mundo interior reflexivo y profundo. Si se asocia un plan a 21:12, encontraremos algo que pasa por un mix entre lo oscuro y lo cotidiano: «caminar de noche por la ciudad, durante horas, con un disco en bucle, disociando bastante y con los pelos de punta”.

Ahí aparece una forma de trabajar que no pasa por la inmediatez. Repetir, insistir, quedarse dentro de una idea el tiempo suficiente. No será por no pedir, que llega después de ‘Cobre y oro’ y su primer EP Rompo cosas de pensarlas tanto, sigue ampliando ese espacio.

El siguiente paso será llevarlo al directo el 21 de mayo en el Movistar Arena, dentro del IMB Fest. Un contexto distinto, pero probablemente con la misma lógica: sostener una propuesta que no termina de separarse en partes, y que funciona precisamente porque todo ocurre a la vez.

Más cultura en Madrid

Proyectos emergentes, nombres propios y escenas que están tomando forma en la ciudad.