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Escritoras que hay que leer (aunque no te las recomiende ningún algoritmo)
Si nos alejamos (mucho) de Juan del Val o Sonsoles Ónega, encontramos escritoras que están haciendo algo mucho más interesante: escribir bien.
Historias que no suenan a fórmula prediseñada, que no te tratan como a un público objetivo, con personajes bien construidos y tramas trabajadas. Novelas que están cambiando cómo se cuenta lo cotidiano, lo político y lo íntimo.
Aquí te dejamos una selección de autoras españolas que deberías conocer si te interesa la literatura actual y no quieres leer lo mismo de siempre.
Irene Solà
Poeta, narradora y una de las voces más sólidas de la narrativa catalana contemporánea. Su nombre saltó a la conversación literaria internacional con Canto jo i la muntanya balla (Canto yo y la montaña baila, Anagrama, 2019), una novela que le valió el Premio Anagrama de Narrativa y el European Union Prize for Literature, y que la consolidó como una autora con voz singular dentro y fuera de España.
Antes ya había publicado Els dics (2018), y en 2023 llegó Et vaig donar ulls i mirastes les tenebres (Te di ojos y miraste las tinieblas), una novela aún más ambiciosa en forma y tono, donde lo mítico y lo cotidiano se entrelazan con naturalidad.
El estilo de Solà está marcado por una escritura orgánica, coral y poética, que rompe la linealidad y da voz a elementos normalmente mudos —animales, montañas, espíritus, lluvia— para hablar del territorio, la historia y el cuerpo. Su literatura parte de lo rural, pero sin el sentimentalismo habitual: no idealiza el campo, lo habita. Combina humor, oralidad y un imaginario simbólico que convierte lo natural en político y lo íntimo en universal.
Por dónde empezar a leerla: Canto yo y la montaña baila. En los Pirineos catalanes, humanos, animales y fantasmas comparten voz para contar una historia sobre la vida, la muerte y el paisaje como memoria.
Alana S. Portero
Escritora, dramaturga y activista trans. Su primera novela, La mala costumbre (Seix Barral, 2023), la situó de inmediato entre las voces más potentes de la narrativa contemporánea en español. A partir de su experiencia, Portero construye una obra donde la identidad y la memoria no son temas, sino herramientas para hablar de clase, deseo y supervivencia.
Antes de debutar en novela había escrito teatro (Muerde al aire, Fuera de quicio) y poesía (Las mutaciones), siempre con una misma obsesión: poner cuerpo y lenguaje a aquello que no suele contarse. En La mala costumbre encuentra su punto exacto entre lo político y lo íntimo: la infancia de una niña trans en un barrio obrero del Madrid de los ochenta, narrada con ternura, rabia y un humor que desactiva el dolor.
Su estilo combina lirismo con una claridad casi quirúrgica. No busca conmover, sino dar voz a lo que normalmente se borra, evitando la solemnidad o el morbo.
Por dónde empezar a leerla: La mala costumbre. Una niña trans crece en un barrio obrero madrileño de los años ochenta. La novela sigue su proceso de autodescubrimiento, la relación con su entorno familiar y el modo en que aprende a habitar el mundo bajo una identidad que el resto no está preparado para ver.
Aixa de la Cruz
Desde su debut con Cuando fuimos los mejores (2007), Aixa de la Cruz se ha consolidado como una de las narradoras más incisivas de su generación. Su obra transita entre la autoficción, el ensayo y la exploración psicológica, con una voz que combina introspección y pensamiento crítico.
Su estilo es directo, analítico y honesto, capaz de transformar la experiencia personal en reflexión colectiva sin caer en moralismos.
Por dónde empezar a leerla: Cambiar de idea. Un ensayo autobiográfico en el que la autora examina su propia vida a través del feminismo, la fe, la culpa y el deseo. Un relato fragmentario que mezcla diario, análisis y memoria para construir una reflexión sobre lo que significa transformarse.
Sabina Urraca
Escritora y periodista. Su obra parte de la autoficción, pero no desde la pose confesional, sino como un territorio donde lo íntimo, lo absurdo y lo violento conviven sin jerarquía.
Debutó con Las niñas prodigio (2017), una novela que exploraba la infancia, la vergüenza y la mirada ajena con un tono tan incómodo como hipnótico. En 2021 publicó Soñó con la chica que robaba un banco, un relato entre el diario y la fantasía que continúa su investigación sobre los límites del yo y del relato. También ha participado en antologías como Tranquilas. Historias para ir solas por la noche (2019).
Su estilo mezcla humor y crudeza. Urraca escribe con la naturalidad de quien habla y la precisión de quien sabe que está diciendo algo importante.
Por dónde empezar a leerla: Las niñas prodigio. Una narradora recuerda su infancia marcada por la exposición, el deseo de agradar y el miedo a decepcionar. Un viaje por la vergüenza y la identidad en el que la voz infantil y adulta se confunden hasta volverse una sola.
Angélica Liddell
Dramaturga, actriz, escritora y una de las figuras más radicales e influyentes del teatro contemporáneo europeo.
Su escritura (tanto teatral como narrativa) es física, confesional y violenta: convierte el cuerpo, la religión, el deseo y la muerte en materia poética y política.
Entre sus textos destacan La casa de la fuerza (2010, Premio Nacional de Literatura Dramática), Todo el cielo sobre la tierra (El síndrome de Wendy), Qué haré yo con esta espada y Una costilla sobre la mesa (2018-2021), su ciclo más personal.
Su escritura no busca representar la realidad, sino desgarrarla. Lo escénico y lo textual funcionan como exorcismo, como forma de supervivencia y de fe en la palabra. Es, probablemente, la autora española viva más difícil de clasificar: su obra incomoda, fascina y trasciende.
Por dónde empezar a leerla: La casa de la fuerza. Tres mujeres hablan sobre la violencia, el deseo y el dolor mientras sus cuerpos se enfrentan al silencio. Un texto teatral en el que la autora mezcla autobiografía, mito y política en una exploración extrema de lo femenino.
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